lunes, 22 de diciembre de 2008

Mario



Hipocrático

A pesar de todo,
de toda la maldad infinita que reside en los corazones de la gente,
siempre nos quedara ese lugar, cúpula de cristal,
castillo transparente rodeado de todo lo bueno que no tenemos ni tendremos,
pero pretendemos;
situado en el único paraje en el que no se ha derramado ni una sola gota de sangre,
tu imaginación. Despiertas.
Te quedas sin aliento, respiras.
Respiras hasta que duele, y sientes como entra en ti.
A su paso, un sabor rancio, metálico, podrido...
no es oxígeno, es oscuro y denso,
¿polucion? Piensas.
¡Mentira! es la esencia Irascible de tu alma que nubla la razón.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Antia



Circense

una vida insignificante y frágil era lo que ella tenía en las manos,
y aunque pensase que era dios por poder destruirla en ese mísero instante,
aquella subsistencia la ensogaba tanto, que sus neuronas morían
construyendo una necropolis de cadáveres, que algún día habían creído
que podrían ser diferentes, o quizás particulares.
era el olor a sangre coagulada, encallada en su garganta
la que le hacía pensar, que quizás, aunque solo quizás,
aquello fuese, o fuera, su trágica condenación.
escuchaba carcajadas de bufones con nombres ridículos siempre de fondo,
en situaciones en las que pensaba que ella era la dueña de su destino,
mientras se quebraba lentamente entre lágrimas que ocultaban falsos cuentos,
y que preferían brotar hacia dentro, como si tuviesen vergüenza.
eran momentos en los que se hundía en la nada, para pensar en el todo
entre melodías circenses que hacían bailar, una atracción, eternamente giratoria.

Antía 2008

Oscar



Jovenes infortunados de una generacion capitalista ,consumidores de television y esclavos de posesiones la pescadilla se ha mordido la cola y ahora esta muerta y ya nadie la venera.nuestra ambicion no es nuestra. sí Allen, nuestros cerebros estan lobotomizados y las alternativas son muy pocas.me gustaria tener la vitalidad de tu amigo pero la he perdido o me la han quitado.no me acuerdo.me pregunto que podria hacer en esta oscuridad.con ojos como platos me digo que sí, que soy un ser humano y que puedo hacer cualquier cosa. intento convecerme de ello.falacias.
y lo que hago es mantener la cabeza ocupada en cosas materiales que proporcionan esa felicidad momentanea y despues es falsa.por que evadir la realidad? por que hacerlo y cual es la tuya.el otro dia sali a la calle y crei ver a una sola persona en miles de cuerpos distintos.presion.es serio.te doy mi vida, sí, pero como a mi me de la gana.me voy a la alfombra roja con fotos y camaras de television, reboso de glamour y me siento importante y el publico aplaude a otra generacion perdida. la locura de la vida.

O.J. 4-12-2008

viernes, 5 de diciembre de 2008

Sendero Solitario



Hace años que partí, hace tiempo que ya abandoné, solitario de la mano de un papel. Solitario de la mano de un pincel. Desesperado, despojado de la confianza, vuelto un ogro a golpes de viento y son. Ruido en mi cabeza, tic tac, tic tac. Nada suena bien, todo en contra de los pasos del tiempo, ruido y más ruido. Alejado de la melodía que un día se compuso para mí. Probando su dulzura viajaba a lomos del viento, veloz, devorador. Pero siempre se acaba, la luz se apaga, colores oscuros, golpes y más golpes. Rápido, veloz, fugaz, ¡ya está aquí! La melodía en tono menor, la frecuencia ya cambió, descabalgado, desolado, golpeado otra vez. Reiteración traída por la desilusión. Estacado, apagado, oscuro mar que me ha atrapado. Densidad pegajosa que se filtra por mis poros. Ansia por recordar las ideas que me hacían volar. Las recuerdo, las tengo, pero entre mis dedos yo mismo me desvanezco. Cómo te puedo conocer y no saber qué hacer, qué decir, todo es un constante perecer, un devenir del tiempo que parece repetirse, repetirse; acristalado a cinco centímetros de grueso espacio, viajando tan despacio, inaccesible a mis sentidos físicos; desesperado, ahogado, suicidado; me veo degollado por las palabras que vomito desde mi mudez, no te recuerdo niñez, eras ya un hombre cuando llegaste, eras un niño cuando te percataste, eres polvo ahora que quieres cambiar. Eres parte de un presente que camina lento, ya sin viento, que huele a flores mustias en un campo descompuesto, de la mano de tu otra mano echadas a la espalda, con ojos de serpiente, caminante errante, aliento cansado. Herido en el corazón por mil sables atravesado, cada uno de ellos clavado, fuertemente arraigado envolviendo el pulmón, contaminando la respiración.