sábado, 15 de noviembre de 2008

A mi mismo



Tengo la sensación de estar constantemente esperando algo que no llega por sí solo. Puede ser una presencia, una explosión o todo un producto de mi imaginación. La verdad es que por momentos lo encuentro, la encuentro. En un rostro, en un reflejo, en los ruidos, pero jamás está cuando le presto atención. Si pudiese carecer de atención, quizás existiese…

Sigo escribiendo, sigo atendiendo.

Me doy lo que ansío perder.

Soy mi propia muerte.

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